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¡Madres!

De la tinta de Héctor Zagal.

Héctor Zagal Domingo 5 De Mayo, 2019 · 10:38 am
¡Madres!
Medea se enamoró perdidamente del aguerrido Jasón y lo ayudó a apoderarse de vellocino - Ilustrativa

Como se acerca el 10 de mayo, les voy a contar una bonita historia de la mitología griega para irnos poniendo a tono.

Medea, hija del rey de la Cólquida era una muchacha astuta y de carácter fuerte. Poseía los poderes de una hechicera, como que era sacerdotisa de la temible Hécate, diosa de las tierras salvajes, diosa de las tres caras. Al amanecer, Hécate tenía el rostro de niña; al mediodía, de mujer adulta y, al anochecer, de anciana. Servir a tan temible deidad no era cualquier cosa.

La Cólquida, a orillas del Mar Negro, era un lugar misterioso y lejano para los griegos. Pero en la Cólquida se resguardaba un extraordinario tesoro, el vellocino de oro. Se trataba de la piel de oro de un carnero volador, que colgaba de un árbol custodiado por un dragón. Ya ven que a los griegos no se les daba eso de la fantasía.

Para no hacerles la historia larga, Jasón quería ese recuerdito para su casa y viajó hasta la remota Cólquida para apoderarse del vellocino. No era fácil, pues al rey de del lugar no le hacía gracia alguna que un extranjero se llevara la principal atracción turística.

El caso es que Medea se enamoró perdidamente del aguerrido Jasón y lo ayudó a apoderarse de vellocino. Enloquecida por el amor, Medea traicionó a su familia, mató a su propio hermano, y se fugó con el galán llevándose consigo el vellocino de oro.

En el camino, Medea tuvo dos hijos de su novio y todo pintaba color de rosa para la pareja. ¡Ah, pero la ambición es canija! Jasón ve la oportunidad de emparentar con los reyes de Corinto y decide casarse con la princesa Glauce, la hija del rey. Así que muy quitado de la pena, Jasón le dice a Medea, “gracias por participar”.

Medea parece tomarlo con sentido deportivo y, como prueba de ello, le regala una corona de oro y una hermosa túnica a su rival. El regalito estaba embrujado y Glauce muere incinerada al colocarse la corona.  Para completar su venganza, Medea asesina a sus propios hijos. El enloquecido Jasón intenta matar a Medea, pero ella escapa montada en un carro tirado por dragones. Si les interesa la historia, les recomiendo que lean a Eurípides.  ¡Feliz día de las madres!

Sapere aude! ¡Atrévete a saber!

@hzagal