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Lucha libre

De la tinta de Héctor Zagal

Héctor Zagal Domingo 20 De Septiembre, 2020 · 07:00 am
Lucha libre
Mañana, 21 de septiembre, se celebra el Día Nacional de la Lucha Libre. Este deporte es uno de los más queridos en el país / Pixaby

Mañana, 21 de septiembre, se celebra el Día Nacional de la Lucha Libre. Este deporte es uno de los más queridos en el país. Su mezcla de acrobacias, teatralidad, máscaras y fuerza hacen de la lucha libre uno de los espectáculos más completos. No olvidemos que la lucha libre es la representación del eterno enfrentamiento entre el bien y el mal. Este conflicto se encarna en la pugna de Rudos, los villanos tramposos del cuento, y Técnicos, héroes que vencen con todas las de la ley. Los cuadriláteros mexicanos nos han brindado personajes entrañables como Blue Demon, el Huracán Ramírez, el Perro Aguayo o el Cavernario Galindo. Y claro, El Santo, ese superhéroe que luchaba contra vampiros, zombies, momias y hasta nazis mexicanos. Creo que El Santo no le pide nada a los Vengadores ni a los X-Men.

¿Cómo inicia la lucha libre? Parece sus orígenes se remontan a 1863, durante la segunda intervención francesa en México. Entonces las exhibiciones de lucha no eran más que un entretenimiento extranjero. Con el tiempo, estos espectáculos se incrementaron y los circos ambulantes empezaron a tener como atracción a luchadores y fortachones inéditos. En una de esas presentaciones estelares, una noche de 1894, un niño de 13 años quedó fascinado al ver entrar a Rómulus, un hercúleo italiano que emocionaba a su audiencia con su fuerza. Su acto consistía en levantar sobre su pecho una viga de madera, cuyos extremos eran ocupados por un jinete sobre su cabalgadura. Silencio. Las manos tientan la viga; buscan la mejor posición. Una respiración profunda. Entonces un rayo de fuerza cruza el cuerpo de Rómulus. El pecho se expande. Los brazos se tensan y se extienden hacia lo alto; son dos poderosos pilares sobre los cuales jinetes y caballos son elevados. Las ovaciones y aplausos inflaman el circo. El pequeño, llamado Enrique Ugartechea, vuelve a casa con una olímpica misión: ser el hombre más fuerte del mundo.

Ugartechea entrena como los grandes y se convierte en un verdadero símbolo de fuerza y de destreza en México. Como su ídolo de la infancia, deja boquiabiertos a quienes asisten a presenciar sus hazañas en el Teatro Nacional. Llevó su acto a toda la República, pero también se dedicó a compartir nuevos conocimientos de lucha profesional que había adquirido en sus viajes al extranjero. Su participación en comités internacionales le permitió acercarse a un nuevo estilo de lucha grecorromana que pronto vería sus frutos en las siguientes generaciones de luchadores.

Pero la historia continúa con un personaje clave en el desarrollo y consolidación de la lucha libre mexicana: Salvador Lutteroth, exteniente de la revolución mexicana. Después de haber combatido bajo el mando de Álvaro Obregón, Lutteroth trabajaba como inspector del departamento de impuestos en Ciudad Juárez. Fue en esa época cuando se enamoró de la lucha libre. Sus visitas a las arenas de El Paso, Texas lo inspiraron a impulsar la lucha libre en México. Después de algunos años de ahorro, Lutteroth abandonó su empleo y en 1933 fundó la Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL). Pronto empezó a organizar peleas en la Arena Modelo, próxima Arena México, en la colonia Doctores.

Lutteroth fue quien impulsó el uso de máscaras en los enfrentamientos. Tomó la idea de luchadores enmascarados de las peleas que tanto lo habían emocionado en El Paso. Las máscaras y antifaces eran un mero accesorio entre los luchadores estadounidenses, pero Lutteroth revolucionaría su uso. Para impulsar el furor por las luchas en México, Lutteroth había contratado a varios luchadores extranjeros. Uno de ellos fue Cyclone Mackey, a quien había visto pelear en El Paso y quien inauguró las luchas de la recién formada EMLL. En 1934, Lutteroth le pidió que abandonara su identidad personal y se convirtiera en La Maravilla Enmascarada. El éxito fue rotundo por lo que empezaron a crearse nuevos personajes enmascarados. El siguiente sería El Murciélago Velázquez, el primer luchador mexicano enmascarado.

“Lucharán de dos a tres caídas, sin límite de tiempo…”

Sapere aude! ¡Atrévete a saber!

@hzagal

(Con la colaboración de @karlapaola_ab)

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias