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La SCJN y el equilibrio de Poderes (VIDEO)

Arturo Espinosa Silis Hace 1 mes
La SCJN y el equilibrio de Poderes (VIDEO)
El procedimiento de designación de un o una Ministra de la SCJN implica la confluencia de los Poderes de la Unión en la construcción de un Estado de Derecho, pues se requiere la participación tanto del Poder Ejecutivo como del Legislativo.

De la tinta de Arturo Espinosa Silis.

Hace unos días concluyó el cargo de José Ramón Cossío Díaz como Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Esto marca el inicio de un periodo de renovaciones en el máximo tribunal del país, pues el próximo 31 de diciembre termina la gestión del Ministro Luis María Aguilar como presidente de la SCJN, por lo que en enero del próximo año las y los ministros habrán de elegir a su sucesor para los siguientes 4 años. A estos cambios se sumará -en febrero del próximo año-, la conclusión del encargo de Margarita Luna Ramos como Ministra, por lo que para antes del primer trimestre de 2019 se habrá renovado la presidencia de este órgano y a dos de sus integrantes.

Aunque parece un poco más lejano, en 2021 se dará la última de las renovaciones previstas para este sexenio pues llegará a su fin el encargo del Ministro José Fernando Franco González Salas. Ello implica que, en los tres primeros años de su mandato, Andrés Manuel López Obrador podrá proponer, y el Senado designar, a tres juristas para incorporarse a la SCJN.

De acuerdo con lo establecido en el artículo 96 de la Constitución, el mecanismo para nombrar a los ministros de la Suprema Corte de Justicia consiste en la presentación al Senado, por parte del Presidente de la República, de una terna, tras lo cual se designará a la persona que habrá de ser el nuevo ministro o ministra, previa comparecencia de las y los candidatos propuestos. Para la designación definitiva, se necesita el voto de las dos terceras partes de los miembros del Senado presentes y ésta debe quedar resuelta en la propia Cámara Alta en un plazo máximo de 30 días a partir de la recepción de las propuestas.

El procedimiento de designación de un o una Ministra de la SCJN implica la confluencia de los Poderes de la Unión en la construcción de un Estado de Derecho, pues se requiere la participación tanto del Poder Ejecutivo como del Legislativo.

La importancia de este tema es mayúscula. El Poder Judicial en lo general y la SCJN en lo particular, como tribunal contitucional del país, constituyen el poder contramayoritario sobre el que se sostiene equilibrio de poderes dentro de una República constitucional como la nuestra, pues justamente su función es velar por la preservación del orden constitucional en todos y cada uno de los actos del Ejecutivo y Legislativo, de manera que a pesar de haber una mayoría que apruebe una cierta legislación o un gobierno cuya actuación no atienda al mandato constitiucional, la SCJN será, en última instancia, el contrapeso a la actuación ilegal o abuso de poder.  

En una de las últimas entrevistas que dio antes de la conclusión de su gestión, el mismo Ministro Cossío Díaz advertía que “la Suprema Corte va a tener que contender mucho con el poder político y con otros fenómenos, que no se habían presentado”.

En este contexto, el presidente López Obrador tiene frente a sí la enorme responsabilidad de elegir y las y los senadores de designar, a quienes habrán de ser los garantes de la Constitución por los próximos 15 años. Ésta es una responsabilidad de la mayor envergadura para cualquiera que se considere como una persona de Estado, pues este tipo de decisiones deben trascender las lógicas partidistas y electorales, y resolverse con base en la visión de país que se quiere construir para las generaciones futuras.

@EspinosaSilis