¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Lo más buscado:
Link Copiado
A A

La saga del “balserito” que dividió a Florida

De la tinta de Mina Magallón / Colaboradora MVS

Mina Magallón Martes 16 De Abril, 2019 · 17:30 pm
La saga del “balserito” que dividió a Florida
Fidel Castro, expresidente de Cuba - Archivo

En la nota anterior leímos como el INS (la migra) negó las solicitudes de asilo político a Elián en base, entre otros argumentos, que no existía información creíble que indicara que el niño corría el riesgo de ser torturado o perseguido si se le devolvía a Cuba.  En esta nota escribiremos cómo resolvieron los juzgados federales la demanda que presentó Elián en contra del INS por haber negado la petición de asilo.

El juzgado de distrito en Miami analizó dos temas preliminares en la demanda antes de resolver la cuestión de asilo político. La primera cuestión que se estudió fue si Elián tenía derecho a presentar la demanda.  El juzgado de distrito resolvió que, para propósitos de inmigración, Elián era un extranjero, menor de edad, solo, sin ningún acompañante, que había “llegado” a los Estados Unidos pues había sido levantado en aguas internacionales y que sí tenía el derecho para solicitar una visa para que fuera admitido legalmente a los Estados Unidos.  Igualmente determinó que la migra no había detenido a Elián, ni tampoco había decidido regresarlo de inmediato o de manera “express”, y que Elián había sido admitido a los EEUU de manera temporal bajo “fianza” y sujeto a ser regresado a su lugar de origen al final del término de la visa temporal.

La segunda cuestión preliminar que el juzgado estudió fue si existía o no jurisdicción sobre la materia.  El INS argumentó que el juzgado de distrito no tenía jurisdicción sobre la decisión del INS debido a que el negar las solicitudes de asilo es un derecho discrecional administrativo exclusivo del poder ejecutivo, (mismo argumento que se presenta hoy en todas las contestaciones de demandas que se están presentando en contra del INS) concluyendo que el juzgado de distrito carecía de jurisdicción en la materia para considerar el caso.  El juzgado rechazó el argumento del INS explicando que el asunto de Elián versaba sobre la negativa de las autoridades migratorias a aceptar la solicitud de asilo.  Además, la historia legislativa y la jurisprudencia aplicable demostraban que el Congreso tenía la intención de establecer limitaciones a las decisiones administrativas del INS resolviendo que sí tenía jurisdicción para escuchar el caso y determinar si el INS había violado o no los derechos de Elián al rechazar su solicitud de asilo.

La cuestión de fondo a resolver por el juzgado fue si el haberle negado el derecho a presentar la petición de asilo violaba el derecho constitucional garantizando el debido proceso legal consagrado en la Enmienda V de la Constitución.

El juzgado de distrito resolvió que debido a que Elián era un “extranjero no admitido a los EEUU”, no podía alegar que el INS había violado su derecho constitucional el cual garantizaba el debido proceso legal.  Los abogados de Elián inmediatamente presentaron una apelación ante el tribunal colegiado ubicado en Atlanta, Georgia argumentando que la interpretación que hizo el INS de la Ley del Refugiado y su negativa a considerar la solicitud de aplicación de asilo era anticonstitucional.  No obstante, el tribunal colegiado declaró infundado los argumentos que presentaban los abogados de Elián precisando que la decisión del INS tenía peso para ser considerada cuidadosamente.  Así mismo, el tribunal sostuvo que el argumento de que los derechos constitucionales al debido procedimiento de Elián habían sido violados carecía de fundamento.

El tío abuelo, Lázaro González, ejerciendo el último recurso, presentó una petición ante la Suprema Corte de los Estados Unidos, la cual fue rechazada.  Ese mismo día Elián fue regresado a Cuba.

Leemos cómo el drama humano de Elián González duró (7) meses y cómo el mundo entero observó desde lejos la lucha para obtener asilo en EEUU.  Los inmensos costos incurridos por las partes, tanto financieros como emocionales, fueron incalculables.

Hoy en día es importante tener presente que la historia de Elián se repite en la frontera.  Al igual que la madre de Elián, quien decidió arriesgar su vida y la de su hijo al hacer la peligrosa travesía de Cuba a Miami en una vieja balsa, se sigue repitiendo la historia.  Todos los días leemos los acontecimientos desgarradores en la frontera, donde las familias centroamericanas son separadas después de pasar meses atravesando México, con todos sus peligros, para que al llegar se encuentren en un estado de limbo, a la deriva, sin que nadie los ayude.  En verdad están frente a un muro de contención sin manera de cruzarlo.

En la próxima nota leeremos sobre la orden dictada el 8 de abril por un juzgado federal en California prohibiendo al Departamento de Seguridad Nacional (“DHS”) (la migra) y todas las entidades gubernamentales que regresen a los centroamericanos a México a esperar la decisión sobre su petición de asilo.

Correo:  mgmagallon@aol.com

Twitter:  @MinaMagallon

Facebook:  Mina Magallon