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La COVID-19 también causa daños neuronales

De la tinta de Arturo Barba.

Arturo Barba Viernes 10 De Julio, 2020 · 06:44 am
La COVID-19 también causa daños neuronales
La infección por SARS-CoV-2 está asociada con enfermedades neurológicas y neuropsiquiátricas / Pixabay

Ya se sabe que la COVID-19 es una enfermedad multiorgánica aunque sobresalen las afectaciones respiratorias y neumonía, pero ahora científicos de todo el mundo advierten sobre una ola de daños neurológicos de amplio espectro que afectan la neuropatía completa del cerebro, incluyendo afectaciones en su vasculatura.

Desde hace varios meses se han venido sumando estudios que han descrito daños cerebrales causadas por el nuevo coronavirus, pero un estudio publicado ayer en la revista Brain of Journal of Neurology y llevado a cabo por un equipo de 58 investigadores del Reino Unido, describió casos de pacientes de COVID-19 que sufrieron disfunción cerebral temporal, derrames cerebrales, daño nervioso y otros efectos cerebrales graves.

La investigación realizada por científicos de varias instituciones británicas entre ellas la University College London y el Hospital Nacional Queen Square de Neurología y Neurocirugía, se informa que la infección por SARS-CoV-2 está asociada con enfermedades neurológicas y neuropsiquiátricas entre ellas encefalopatías, delirio, psicosis, encefalitis, encefalomielitis aguda diseminada con hemorragia, necrosis, accidentes cerebrovasculares isquémicos y trombosis.

“Aún está por verse si estamos ante una epidemia a gran escala de daño cerebral relacionado con la pandemia, tal vez similar al brote de encefalitis letárgica en los años 1920 y 1930, que ocurrió después de la pandemia de gripe de 1918”, señaló Michael Zandi, quien encabeza al equipo de investigadores.

El estudio británico reportó 43 pacientes, 24 hombres y 19 mujeres, con edades comprendidas entre 16 y 85 años, que presentaron una amplia gama de enfermedades neuroinflamatorias y derrames cerebrales desde 6 días antes y hasta 27 días después de la aparición de los síntomas de COVID-19.

Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores es “la alta incidencia de encefalomielitis aguda diseminada (EAD), particularmente con hemorragia”. “Es sorprendente” expresan en los resultados del artículo científico, ya que estas afectaciones se presentan en niños luego de infecciones por virus como el de sarampión o rubéola.

Esta patología se caracteriza por un ataque breve pero intenso de inflamación del cerebro y médula espinal que lesiona la mielina –la cubierta protectora de las fibras nerviosas. Sus síntomas son la fiebre, fatiga, cefalea, náusea y vómito y, en los casos graves, convulsiones y el coma.

Por otro lado, en un artículo publicado el 10 de abril en la revista JAMA Neurology de la Asociación Médica Americana, se analizaron 214 pacientes de la ciudad de Wuhan, China, y de ellos el 36.4% tenía alguna afectación clínica relacionada con el sistema nervioso que variaron desde síntomas como la pérdida del sentido del olfato o el gusto, miopatía y accidente cerebrovascular, hasta dolor de cabeza, nivel de conciencia deprimido, mareos o convulsiones.

El estudio encabezado por Samuel J. Pleasure, de la Universidad de California en San Francisco, encontró que los problemas neurológicos como accidente cerebrovascular, ataxia, convulsiones y nivel de conciencia deprimido, eran más comunes en pacientes con enfermedad grave de COVID-19, en un 45.5%; asimismo, observaron que la mayoría de los accidentes cerebrovasculares y el nivel deprimido de conciencia se presentaba en estados avanzados de la enfermedad.

Otras investigaciones han sido publicadas en las revistas biomédicas y en todas ellas coinciden en la necesidad de llevar a cabo análisis más profundos, detallados y con muestras más grandes para comprender cómo la pandemia puede dañar al cerebro humano.

Los neurocientíficos y médicos están preocupados por este impacto ya que las consecuencias neurológicas y neuropsicológicas son de largo plazo. Por ahora el consenso de los científicos es que el SARS-CoV-2 puede tener efectos en el sistema nervioso central que pueden conducir a síndromes neurológicos graves.

 

¿Antiguos nativos sudamericanos colonizaron polinesia?

Algunas de las mil pequeñas islas de la Polinesia que se encuentran en el centro y sur del Océano Pacífico, distribuidas en un triángulo de 30 millones de kilómetros de mar, podrían haber sido colonizadas hace más de 800 años por antiguos pobladores de sudamérica, concretamente, de una cultura llamada Zenú o Sinú, del sur de lo que hoy es territorio colombiano.

De acuerdo con un artículo publicado en la revista Nature de esta semana, un equipo de científicos de México, Chile, Estados Unidos, Noruega y Reino Unido encabezado por Andrés Moreno y Karla Sandoval, del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad del Cinvestav Irapuato, sostiene que algunos pobladores de esta antigua cultura sudamericana viajaron por 7 mil kilómetros en el océano hacia estas islas del pacífico y hubo una mezcla cultural y genética.

A lo largo de siete años, los investigadores analizaron el genoma completo de 807 personas de Rapa Nui conocida –como Isla de Pascua–, de 17 poblaciones de las islas del Pacífico, y de 15 poblaciones nativas de la costa del pacífico de América del Sur.

Con esta información del ADN buscaron evidencias de los antepasados de las diferentes poblaciones, observaron las combinaciones genéticas de las poblaciones que se mezclaron y desentrañaron su ascendencia genética. Compararon los marcadores del ADN polinesio dominante con los de personas de otros regiones como Europa, América, África y Melanesia a través de un método computacional llamado “Análisis Distribución de Longitud del Tracto ADMIXTURE” que evalúa las distribuciones de longitud de los segmentos genómicos heredados de diferentes poblaciones ancestrales con el que pudieron obervar el flujo de genes y determinaron los orígenes genéticos y geográficos de las personas.

Su principal descubrimiento es que encontraron la “firma genética de fondo”de poblaciones, un sello distintivo de la mezcla genética, de varias poblaciones orientales polinesias de Mangareva, Marquesas del Norte, Marquesas del Sur y Tuamotu, con la que determinaron los rastros genéticos de ancestros que se originaron de antiguos nativos sudamericanos.

Estas islas se encuentran mucho más lejos de América del Sur que Rapa Nui, pero se cree que pudieron llegar a ellas gracias a las corrientes marinas y de viento que recorren ese camino a lo largo de 7 mil kilómetros del océano, alrededor de los años 1150 a 1230.

A lo largo de los años han existido controversias entre la comunidad científica sobre los contactos culturales entre los dos regiones porque una planta sudamericana, la batata –una especie de papa dulce–, tiene una larga historia de cultivo en el este de Polinesia. Existe la idea de que los polinesios viajaron a Sudamérica y se llevaron la batata a su regreso, y lo mismo debió ocurrir con las personas para que existiera la mezcla genética. Pero con estos resultados los investigadores sugieren que fue al revés, los sudamericanos colonizaron Polinesia.

Con este análisis genómico, los investigadores también analizaron, rastrearon y distinguieron diferentes ingredientes coloniales modernos, por ejemplo, en la Polinesia francesa, que arrojó una gran influencia francesa; mientras que grupos españoles y chilenos son parte de la historia de la población en Rapa Nui.

Sin embargo, las mezclas sudamericanas en Rapa Nui, arrojaron una mezcla posterior, de alrededor de 1380, lo cual confirma los resultados de estudios previos que han referido esas conexiones entre Polinesia con América del Sur.

Los investigadores proponen en el artículo que las firmas genéticas encontradas obedecen a un solo contacto antiguo, pero que posteriormente pudieron ocurrir otros que determinaron una población genéticamente mixta que se extendió desde Polinesia del este central alrededor del año 1200, hacia otras islas polinesias orientales y, finalmente, llegaron a Rapa Nui.

Estos resultados tienen implicaciones importantes que permiten entender las migraciones tempranas y las interacciones entre poblaciones tan lejanas.

 

Comentarios y sugerencias: @abanav y abanav@gmail.com

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias