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Hacia la hegemonía partidaria

Arturo Espinosa Silis 27/Feb/19 10:27
Hacia la hegemonía partidaria
En las pasadas elecciones, Andrés Manuel López Obrador recibió poco más del 53% de los votos, ganó en 294 de los 332 distritos electorales federales.

De la tinta de Arturo Espinosa Silis

El triunfo de Andrés Manuel López Obrador y Morena en las pasadas elecciones de julio de 2018 fue monumental. Para dimensionarlo hay que decir que solo Morena obtuvo 24.5 millones de votos en la elección presidencial (de los 56.4 millones que se emitieron), Andrés Manuel recibió poco más del 53% de los votos, ganó en 294 de los 332 distritos electorales federales.

En el Congreso de la Unión, Morena es el grupo parlamentario mayoritario con 258 diputaciones, y 59 senadurías (aunque esto es producto de movimientos interpartidarios en las bancadas, pues en las urnas obtuvo 191 curules en la Cámara de Diputados y 55 escaños en la Cámara de Senadores).

A nivel local, Morena obtuvo 5 de las 9 gubernaturas en juego: Ciudad de México, Chiapas, Tabasco, Veracruz y Morelos, esta última con el candidato del PES. Además, es el grupo parlamentario mayoritario en 16 congresos locales, y tiene mayoría absoluta en 8 de estos. En los ayuntamientos Morena por sí mismo obtuvo 60 presidencias municipales −varias de ellas capitales estatales−, ya con sus aliados electorales logró obtener 294, así la coalición Juntos Haremos Historia​ encabeza 354 presidencias municipales.

Con estos resultados de las elecciones de 2018, Morena se convirtió en la principal fuerza política del país, el partido político mayoritario. Por si fuera poco, de aquí a las elecciones intermedias de 2021, podría aumentar su presencia política al menos en un tercio de lo que hoy representa.

En las elecciones de este año, hay en juego: 2 gubernaturas, 60 ayuntamientos y 2 congresos locales. En 2020 únicamente habrá elecciones en Coahuila e Hidalgo, pero en 2021 además de renovarse la Cámara de Diputados a nivel federal, a nivel local se renueven 14 gubernaturas, 24 congresos locales y ayuntamientos en 24 entidades federativas, incluidas las alcaldías de la CDMX. Esto implica que, para mediados de 2021, en caso de continuar los éxitos electorales, Morena podría gobernar prácticamente 2/3 partes del país, o incluso más, en los tres órdenes de gobierno.

Habrá para quienes esto pueda verse lejano o poco probable, pues apuestan por el desgaste con el que Morena y la figura del presidente llegaran a las elecciones intermedias de 2021 derivado de la propia función de gobierno y de la adopción de medidas polémicas como la cancelación del NAICM, el desmantelamiento del programa de guarderías infantiles, la posición respecto a la situación en Venezuela, entre otros temas que han sido altamente cuestionados. Sin embargo, el factor a considerar es la política social que está construyendo el gobierno federal, la cual de manera esencial consiste en instrumentar programas sociales basados en transferencias directas a grupos poblacionales específicos como el de jóvenes construyendo el futuro, el incremento a la pensión a adultos mayores, y los apoyos a familias con infantes de hasta un día menos de 3 años.; es decir, de ahora en adelante el común denominador, será la entrega de apoyos de manera personal a cada beneficario.

Sin duda el diagnósitco es correcto: los abusos y la corrupción han ampliado las desigualdades estructurales; sin embargo, la solución me parece peligrosa pues independientemente de si es la forma más efectiva para abatir la probreza y cerrar las brechas sociales −de lo cual no soy experto−, las transferencias directas a los beneficiarios generan clientelas, las cuales en contextos electorales, según nuestra historia, generalmente son usadas para favorecer a las candidaturas postuladas por el partido gobernante. Si esto es llevado de manera estratégica, se pavimentaría el camino a la hegemonía partidista en un gobierno.

Entonces, la combinación del éxito electoral de Morena, tanto en las elecciones de 2018 como en las que vienen en 2019 y 2020, de la expansión de los grupos parlamentarios en el Congreso −los cuales todavía pueden aumentar en busca de mayorías calificadas− y de la política social que se perfila, el resultado puede ser que en los próxmos 3 años, Morena se consolide como la principal fuerza política del pais y en camino a una nueva hegemonía partidista. Veremos que hace la oposición.

@EspinosaSilis