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Fumigación electoral en Morena

De la tinta de Guille Gómora

Guille Gómora 27/Mar/19 07:26
Fumigación electoral en Morena
Fieles a su ADN, las tribus del partido en el poder se disputan los cargos en Morena, en el equipo de gobierno y, sobre todo, el favor presidencial al precio que sea.

¡Fuera máscaras!, Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, bautizó a sus enemigos políticos como “sabandijas” y “chapulines”, y los acusó de infiltrarse en su partido “de manera mezquina y perversa” para apoderarse de él en épocas electorales. Denunció que la han descalificado “pero prefiere que sigan ladrando”.

Aseguró que, en épocas electorales, “los demonios andan sueltos, todo mundo quiere meter mano, todo mundo quiere decidir, aunque no le toque”. ¡Uf! Vaya mensaje para Ricardo Monreal, coordinador Parlamentario de Morena en el Senado y su coordinador de asesores, Alejandro Rojas Díaz Durán. Con quienes mantiene abierto enfrentamiento por la designación de candidatos para las elecciones de junio próximo.

Una pelea que tiene como objetivo el control del partido; una batalla en el que las tribus de Morena buscan colocar a sus candidatos para avanzar posiciones rumbo al relevo de la dirigencia en octubre próximo. Así lo confirma el exhorto de Díaz Durán, al pedirle a Yeidckol que presente su renuncia pues dejó de ser un factor de unidad y propuso que sea enviada como embajadora a Venezuela.

Fieles a su ADN, las tribus del partido en el poder se disputan los cargos en Morena, en el equipo de gobierno y, sobre todo, el favor presidencial al precio que sea. El canibalismo opera, incluso, en torno de la oficina presidencial de Palacio Nacional. Todos contra todos y apenas llevan 100 días.

Conocen perfectamente la operación de la democracia caníbal. Se formaron en ella, en el casi extinto PRD. Ojalá no tengan el mismo fin. Si partimos de que Morena nació en 2011 como un movimiento político y social impulsado por Andrés Manuel López Obrador, que obtuvo su registro en 2014 y ganó las elecciones presidenciales en 2018. Un vertiginoso avance que no corresponde a una estructura partidista tradicional y que lo desgasta prematuramente.

Para muestra, los tránsfugas que se les colaron en el advenimiento de la #4T: ex priistas; pastores evangélicos; perredistas; panistas; líderes magisteriales y obreros que vieron en Morena una oportunidad perfecta de seguir viviendo del presupuesto y/o hacer negocios bajo la bandera de la honestidad valiente.

Y al advenedizo que no se alinea, le aplican tarjeta roja, como a la senadora Lilly Téllez, a quien desde la Secretaría Nacional de Mujeres de Morena le advirtieron que por ir en contra de los derechos de la mujer no será postulada a nuevos cargos de elección popular. ¡Ups!

Llevar la pelea tribal, el duelo de “sabandijas”, al interior de Morena, puede convertir al joven partido en una arena política con repercusiones en las tareas de gobierno. Como sucedió con la propuesta de eliminar las comisiones bancarias; “descalificar a las calificadoras” y ahora con la designación de candidatos para Puebla, Baja California y Tamaulipas.

Líderes de Morena hablan de la existencia de tres grupos que buscan ganar posiciones: el del Presidente López Obrador, (con sus hijos), el de Marcelo Ebrard y el de Ricardo Monreal. El sexenio apenas comienza y radio pasillo habla de cambios importantes en el equipo. ¿Por qué no empezar por el partido?

@guillegomora