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Estilo Online

De la tinta de Sergio Almazán.

Sergio Almazán Sábado 9 De Mayo, 2020 · 09:46 am
Estilo Online
Alrededor del 70% de las personas en el mundo no cuentan con un plan de contingencia para cubrir los gastos comunes por el Covid-19 - Reuters

Estamos ensayando un nuevo modo de estar, habitar, producir y consumir en este mundo que creímos haber dominado. Mientras algunos vaticinan la catástrofe del siglo XXI –después de la Depresión de 1929–, otros comienzan a vivir los efectos de esta pandemia en sus áreas de trabajo, en su refrigerador y en la vida cotidiana. Es tiempo para recomenzar a generar los medios y modos de cubrir nuestras necesidades: de alimento, salud y empleo. Varias firmas de Recursos Humanos han realizado aproximaciones y mapas de rutas de conductas operativas, de producción, consumo y comportamiento laboral y personal sobre los escenarios que caminaremos tras el confinamiento y el desempleo masivo por el Covid-19.

La firma EY realizó la Encuesta Global de Riesgos 2020 y su primer dato es 4 de 5 empresas no están preparadas para enfrentar esta crisis y el 70% de las personas en el mundo, no contamos con plan de contingencia de mínimo 18 meses para cubrir los gastos comunes de alimentación, vivienda, salud, educación y transporte. Es decir, qué vivimos para el consumo y satisfactores inmediatos con poca capacidad ante emergencias y contingencias. Al respecto, tenemos que generar sistemas alternos porque, como han indicado los epidemiólogos: el Covid-19 llegó para quedarse un buen rato antes de poder contar con una vacuna y medios de prevención o reducción de expansión y contagio.

Esta pandemia que en definitiva dejará una profunda crisis económica, pérdidas humanas, materiales y de fuente de ingresos, nos proporciona alternativas que debemos aprender: cómo producir ingresos, cómo administrar la crisis material y emocional; con qué recursos contamos y cuáles debemos de prescindir para sobrevivir a las nuevas crisis. No es fácil salir a enfrentarnos a un mundo que se ha convertido incierto, a prácticas que se modifican e insumos que van a escasear o de difícil acceso.

Ante estos escenarios que se avecinan y que cambian nuestros hábitos y conceptos de ser parte del planeta. Lo que es una realidad es que el trabajo, la educación, el comercio y la diversión tiende cada vez más a lo que llaman los especialistas:  el estilo online.  Es decir, a distancia, en una máquina, en un logaritmo, en una remota producción, distribución y consumo. El comercio electrónico y el servicio en línea prioriza su papel -incluso desde inicio de esta pandemia– compramos, pagamos y ofertamos por medio del e-comercio.

El estilo online es el presente y como tal nos impone nuevas maneras de aprender el lenguaje de la tecnología cibernética, en tanto que las aplicaciones, la economía y las maneras de conocimiento, educación y diversión se perfilan a esa “sana distancia”. Por ello, comercios de alimentos han tenido que adaptarse a esta nueva realidad de compra, distribución y consumo.

La educación a distancia, en línea se incrementará cada vez más en la medida que la cobertura de internet se extiende a zonas donde no se cuenta siquiera con la electricidad, para ello, los centros de capacitación online comenzarán a ganar alumnos en la medida que la oferta de contenidos y destrezas electrónicas se implementen con resoluciones operativas en el mercado laboral cada vez más precisas e inmediatas. La capacitación al empleo electrónico está creando las condiciones del homeoffice y la autonomía del trabajo.

El sector que debe reinventarse –y que a nivel internacional es de las fuentes de mayores ingresos brutos– es el turismo. Viajar volverá a ser costoso, limitado y reducido. Se comienza a plantear sistemas de regulación de turismo en ciudades con enorme afluencia de visitas. Las agencias, los promotores y guías turísticos habrán de valerse de las llamadas “experiencias virtuales” para sus consumidores a distancia. Otra vez, el estilo online será la alternativa, quizá más económica, más segura, más inmediata.

Es decir, comencemos a acostumbrarnos a vivir en modo online si queremos seguir produciendo, consumiendo, habitando y compartiendo en este mundo que nos ha cambiado los ideales de habitantes planetarios.

Abramos la discusión: @salmazan71

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias