¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Link Copiado
A A

Estamos fuera de control

De la tinta de Sergio Alamzán.

Sergio Almazán Sábado 9 De Enero, 2021 · 07:00 am
Estamos fuera de control
Brote de coronavirus en México / Reuters

Abrimos el nuevo año, pero con agudo saldo del anterior: la crisis humanitaria por la pandemia del COVID-19 que nos hace vivir uno de los tiempos más complejos desde que iniciaron los reportes de los primeros casos de contagio. La Ciudad de México vive lo que se asomaba y no se quería ver: la saturación hospitalaria, la escasez de insumos paliativos para estar en casa sobreponiéndose a los efectos del virus, la crisis del desempleo y las depresiones derivadas del descontrol.

Cada vez, personas más cercanas se contagian ya sea por descuido, por negligencia, por necesidad de salir a trabajar o por recibir visitas en casa. Historias se acumulan como testimonios angustiantes en una narrativa que parece no tener fin. Comenzamos a ver acciones más severas y empáticas, responsables e institucionales por parte de las autoridades de la Ciudad de México que tuvieron que suceder hace muchos meses atrás: pruebas masivas de detección oportuna; severas medidas de contención y sana distancia, así como un programa eficiente de apoyo económico que evitara saturar almacenes, hospitales y espacios públicos como se dio cuenta en los medios masivos en diciembre.

Hoy comencé a escuchar que en la calle, circulaban autos que con altavoces emitían mensajes sobre las brigadas de detección y pruebas a domicilio, medida pertinente e ineficiente en estos momentos en que se desbordaron los hospitales, las clínicas y los centros de atención en las plazas públicas. Llega tarde la estrategia, porque lo inevitable se hace evidente: estamos fuera de control. Detección de casos con hospitales saturados e insumos escasos nos lleva, otra vez, al caos al que llegamos y peor aún, con una sociedad desgastada, consumida en sus recursos y fuerzas y desanimada para continuar la batalla del virus.

Sin afanes alarmistas, aunque sí preocupantes: estamos ante el derroche pandémico, el caos del virus fuera de control en muchos sentidos: institucional, económico, social, colectivo y público. Sociedad y Estado, autoridades y familias no hemos querido confrontarnos con esta realidad que se advirtió desde meses atrás en otros países: contener el virus desde la prevención social. No hicimos caso, no quisimos ver y creer sus efectos, alcances y consecuencias. Mucho temo, que no somos aún conscientes de lo que estamos viviendo, hay todavía varios sectores de la población incrédula, irresponsable consigo y los demás; no siguiendo las medidas mínimas de salud, provocando contagios, saturación y desabasto. Una crisis generalizada a la que se suma una negligencia colectiva.

En la primera semana del año 2021 estamos asistiendo a los récords de hospitalización, de defunciones, de emergencias y primeros efectos de crisis económica en los sectores comerciales del centro histórico. Aun no podemos dimensionar lo que sigue en los siguientes días y semanas, tras los cierres escalonados y definitivos de varias fuentes de ingreso que se los llevó la pandemia. En este momento, las medidas mínimas de cuidado y prevención del contagio como es el uso correcto del cubrebocas; la higiene constante de manos, evitar salir a espacios públicos y concurridos, no reuniones familiares ni visitar amigos; ventilar los espacios, entre otros, hacen la diferencia y promoverán una disminución de los contagios. Aún nos faltan los saldos que las fiestas decembrinas dejaron.

Evitemos la información no científica, no fiable ni oficial sobre todo aquella que circula en redes sociales y que no esta comprobada ni respaldada por alguna autoridad sanitaria. Así como la propagación de declaraciones, conductas, “consejos” y sensacionalismos o pensamientos mágicos que nos pueden poner en riesgo individual, familiar y colectivamente. Por su parte, las autoridades deben ser congruentes con sus portavoces y sus mensajes. Estamos fuera de control y precisamos de un solo discurso, un solo pensamiento, una sola línea colectiva, institucional, científica y simbólica sobre cuidados preventivos de la pandemia. De otra manera, los resultados los comenzamos a ver: lamentables y críticos.

Los siguientes meses, serán definitorios en la manera en que podamos ir saliendo de esta crisis sanitaria, económica y social. Los saldos no vislumbran favorables pero siempre pueden ser peores y menos críticos. Y eso depende, de la manera en que las siguientes semanas actuamos de forma individual y colectiva. ¡Cómo controlamos este caos!

Abramos la discusión: @salmazan71

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias