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Elecciones en Puebla y Baja California

De la tinta de Arturo Espinosa Silis

Arturo Espinosa Silis 10/Abr/19 10:34
Elecciones en Puebla y Baja California
El 31 de marzo iniciaron las campañas electorales para las gubernaturas en Puebla y Baja California, estas serán las únicas entidades de las 6 que tendrán contiendas electorales este año en las que se renovará al titular de Poder Ejecutivo local.

El 31 de marzo iniciaron las campañas electorales para las gubernaturas en Puebla y Baja California, estas serán las únicas entidades de las 6 que tendrán contiendas electorales este año en las que se renovará al titular de Poder Ejecutivo local.

Desde hace 30 años, Baja California ha sido gobernada por el Partido Acción Nacional (PAN) y desde entonces es uno de sus bastiones con mayor importancia histórica y simbólica, pues fue la primera entidad que gobernó la oposición.

En Puebla, el PAN ha ganado la gubernatura desde hace tres elecciones; sin embargo, parece que la historia será distinta este año, pues en ambas contiendas los candidatos de Morena son los amplios favoritos para obtener el triunfo en las urnas. Pero más allá de que el resultado parece perfilarse a favor de Morena y por lo tanto es de esperarse la alternancia en los ejecutivos locales, los contextos políticos y electorales son distintos.

Baja California es la única entidad que renovará la totalidad de los cargos de elección popular -gubernatura, presidencias municipales de sus cinco ayuntamientos y al Congreso local-, y es previsible que la inseguridad, la migración y la corrupción serán los temas que predominarán en las campañas de los diferentes candidatos.

En Puebla, la situación es diferente por varios motivos. El primero es que, a diferencia del resto de las entidades, los de junio serán comicios extraordinarios, dado que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determinó anular las elecciones del año pasado en cinco ayuntamientos y la elección de la gubernatura es consecuencia del fallecimiento de la gobernadora Martha Erika Alonso en diciembre de 2018. Como parte de lo anterior, ésta será la tercera elección para elegir gobernador o gobernadora en Puebla de 2016 a la fecha. No se puede soslayar que las dos elecciones anteriores terminaron con discursos de fraude electoral y largas cadenas de impugnaciones, especialmente la de 2018 que se resolvió apenas unos días antes del cambio de administración y bajo un contexto sumamente polarizado por parte del TEPJF. Por lo anterior, sin duda los retos de esta elección serán el hartazgo y la polarización de la ciudadanía poblana.

Independientemente de lo que suceda de aquí al 2 de junio de este año, si hay algo que sabemos desde ahora, es que en el panorama político mexicano se perderá un espacio que había sido ganado por una mujer, pues en ninguna de las contiendas por la gubernatura se postularon candidatas; por lo que, por ahora, lo único que se puede aseverar para ambas entidades es que el siguiente titular del Poder Ejecutivo local será un hombre, manteniendo la proporción actual 30/2.

Dentro de los aspectos que resultan sintomáticos de las nuevas condiciones políticas del país, la disolución de alianzas tradicionales y la conformación de nuevas coaliciones para la postulación de candidatos resulta muy reveladora. En Puebla, para tratar de hacer frente al embate de Morena y sus aliados –partidos del Trabajo y Verde Ecologista–, los partidos Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y de la Revolución Democrática buscaron la conformación de una alianza entre fuerzas políticas y postularon de forma común a un candidato ciudadano. Mientras que en Baja California únicamente se conformó una coalición electoral entre los partidos Morena, del Trabajo, Verde Ecologista y el partido político local Transformación, el resto de los partidos –Acción Nacional, Revolucionario Institucional, Movimiento Ciudadano, de la Revolución Democrática– postularon, cada uno, su candidatura a la gubernatura de manera individual.

Llama la atención que la ya tradicional coalición PRI–Partido Verde se rompió, de manera que el PRI participa individualmente en ambas elecciones y el Verde ahora va en coalición con Morena y el Partido del Trabajo.

Las campañas concluirán el 29 de mayo en todas las entidades con elecciones este año y la jornada electoral será el 2 de junio. De confirmarse las tendencias de las encuestas después de esta elección, Morena gobernará en siete entidades federativas. Aunque estas elecciones locales son significativamente menores en proporción a las de 2018, tienen una alta relevancia ya que son los primeros comicios que se darán con Morena como primera fuerza política y en el gobierno federal, lo que será una primera prueba que podrá confirmar el impulso electoral mostrado o veremos si empieza a pagar los costos políticos de ser gobierno.

@EspinosaSilis