¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Lo más buscado:
Link Copiado
A A

El oxígeno de Marte

De la tinta de Arturo Barba.

Arturo Barba Viernes 6 De Diciembre, 2019 · 08:19 am
El oxígeno de Marte
Mediciones atmosféricas con el laboratorio portátil de química del robot Curiosity durante tres años marcianos (equivalentes a seis terrestres) se observaron variaciones en la composición de oxígeno del 30%, en el aire del Planeta Rojo. Crédito: NASA.

El oxígeno, el elemento gaseoso básico para la vida en la Tierra, se encuentra en diversas concentraciones por cambios estacionales en la atmósfera de Marte, informó el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, luego de estudios llevados a cabo por el vehículo robotizado Curiosity a lo largo de tres años marcianos, equivalentes a seis años terrestres.

Esta es la primera vez que se detectan dichos cambios en los gases del aire sobre la superficie del cráter Gale del Planeta Rojo, lo cual demuestra un comportamiento que no puede ser explicado por los científicos a través de ningún proceso químico conocido.

El Curiosity utilizó su laboratorio de química portátil llamado Análisis de Muestras en Marte (SAM, por sus siglas en inglés) y confirmó la composición de la atmósfera marciana en la superficie: 95% es dióxido de carbono (CO2); 2.6%, nitrógeno molecular (N2); 1.9%, argón (Ar); 0.16%, oxígeno molecular (O2); y 0.06%, monóxido de carbono (CO).

Este análisis fue reportado en la revista científica Journal of Geophysical Research: Planets por un equipo de científicos de México, España, Estados Unidos, Francia y Suecia, entre quienes se encuentra el investigador mexicano Rafael Navarro, del Instituto de Investigaciones Nucleares de la UNAM.

Los investigadores revelaron cómo las moléculas en el aire marciano se mezclan y circulan con los cambios en la presión del aire durante todo el año. Estos cambios son causados por el congelamiento del dióxido de carbono (CO2) sobre los polos durante el invierno, bajando así la presión del aire en todo el planeta, que luego se redistribuye para mantener el equilibrio de la presión. Cuando el CO2 se evapora y mezcla en primavera y verano, aumenta la presión del aire.

El período orbital de Marte es más largo que el de la Tierra: 687 días, y su órbita es más elíptica, lo cual afecta de manera importante la variación estacional en comparación con la Tierra.

El cambio estacional en la meteorología de Marte ha sido monitoreado en varios parámetros por varias naves espaciales, desde los Vikingo 1 y 2 en la década de los 70, hasta el día de hoy, con el rover Curiosity. Por ello se cuenta con un registro a largo plazo de la superficie, la presión y la temperatura, disponibles desde diversos lugares de la superficie marciana.

El equipo de científicos descubrió que el nitrógeno y el argón siguen un patrón estacional predecible, aumentando y disminuyendo su concentración en el cráter Gale durante todo el año, en relación con la cantidad de CO2, y observaron que en el caso del oxígeno también ocurrieron variaciones: aumentó su concentración hasta en un 30% durante la primavera y el verano, y luego volvió a caer en otoño. Este patrón se repetía cada primavera, aunque la cantidad de oxígeno agregado a la atmósfera variaba, lo que implica que algo lo produce y luego lo retira.

Hasta el momento no se sabe qué factores causan este efecto, pues no hay mecanismos físicos o químicos conocidos que expliquen esta variación, afirma Rafael Navarro, quien lanza la hipótesis sobre la posibilidad de que este fenómeno esté relacionado con algún compuesto del suelo marciano que atrapa el oxígeno y lo libera.

Los científicos verificaron la precisión del espectrómetro de masas que utilizó el Curiosity para medir los gases, pero el instrumento trabajaba bien. Asimismo,  consideraron la posibilidad de que las moléculas de CO2 o de agua (H2O) pudieran haber liberado el oxígeno en la atmósfera, lo que provocó un aumento de corta duración. Pero se necesitaría cinco veces más la cantidad de agua sobre la superficie de Marte detectada hasta ahora para producir la cantidad de oxígeno extra, y el CO2 se descompone muy lentamente para generarlo en tan poco tiempo.

Pero la otra interrogante es ¿por qué disminuye el oxígeno? Una posibilidad es que se pueden descomponer las moléculas de oxígeno al liberarse en la atmósfera, pero la disminución por los procesos químicos y físicos conocidos tomaría, al menos, 10 años para que el oxígeno desaparezca a través de este proceso.

Hace algunos años, los investigadores también detectaron variaciones en las concentraciones de gas metano en la atmósfera de Marte. Tanto el oxígeno como el metano se pueden producir biológicamente a partir de plantas y microbios, o de la química relacionada con el agua o el suelo. Sin embargo, el Curiosity no cuenta con los instrumentos para llevar a cabo mediciones biológiccas o geológicas que le permitan determinar o medir la fuente del metano o del oxígeno en Marte.

Hasta ahora no se ha descubierto ninguna evidencia de actividad biológica en Marte, por lo que las explicaciones de la variación del oxígeno probablemente obedezca a factores químicos desconocidos.

 

La vida de los trópicos más afectada por destrucción de bosques

Las especies de animales que viven en los trópicos son seis veces más sensibles a la tala de bosques o la agricultura que las especies que viven en zonas templadas, señala una investigación publicada en la revista Science de esta semana.

El estudio descubrió que la sensibilidad a la fragmentación de los bosques por las actividades humanas, como la tala o la agricultura, se incrementó en latitudes bajas versus latitudes altas o templadas, lo que expone a las especies tropicales a mayor riesgo de extinción.

El estudio llevado a cabo por un equipo multinacional de 39 científicos de 11 países, entre ellos Víctor Arroyo Rodríguez, del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad, de la UNAM, Campus Morelia, podría permitir a los investigadores diseñar esquemas de conservación más efectivos, como dejar áreas más grandes de bosque prístino intacto en áreas tropicales.

Los investigadores utilizaron información de 73 conjuntos de datos mundiales y más de 4 mil 400 especies de animales que demuestran que los efectos biológicos de la fragmentación o deforestación del bosque son variables, pero que la pérdida de hábitat es el principal factor de la disminución de la biodiversidad en todo el mundo.

Rob Ewers, del Departamento de Ciencias de la Vida del Imperial College de Londres, indica que la investigación sugiere que acciones tan simples como la construcción de carreteras a través de los bosques y selvas tienen un impacto ecológico mucho mayor en los trópicos que en el mundo templado. En esos ecosistemas sensibles, como los de la península de Yucatán, México, donde se planea construir el Tren Maya, los efectos son mayores que en zonas templadas.

Los datos analizados por el equipo de científicos se recopilaron a lo largo de diez años e incluyeron 4 mil 489 especies de cuatro taxones (clasificaciones biológicas) principales: artrópodos (2 mil 682); pájaros (mil 260); reptiles y anfibios (282); y mamíferos (265), y realizaron modelos con software para analizar los efectos de la deforestación.

Los bosques tropicales están en peligro creciente por las actividades humanas. La simple creación de un nuevo camino o vía de tren puede conducir la pérdida de especies de animales.

Comentarios y sugerencias: @abanav y abanav@gmail.com