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El estrés relacionado con la propagación del cáncer de mama en ratones

De la tinta de Arturo Barba

Arturo Barba Viernes 15 De Marzo, 2019 · 07:47 am
El estrés relacionado con la propagación del cáncer de mama en ratones
Un derivado sintético de la hormona del estrés usado para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia con compuestos glucocorticoides, reduce la eficacia de la propia quimioterapia en ratones.

La metástasis del cáncer de mama está asociada con un aumento de los niveles de hormonas del estrés, de acuerdo con un estudio en ratones publicado en la revista Nature de esta semana y realizado por investigadores del Reino Unido y Suiza.

Los científicos, encabezados por Mohamed Bentires-Alj, del Hospital Universitario de Basilea, Suiza, encontraron que un derivado sintético de la hormona del estrés usado para combatir los efectos secundarios de la quimioterapia con compuestos glucocorticoides, reduce la eficacia de la propia quimioterapia en ratones.

Se sabe que el éxito de los tratamientos personalizados contra el cáncer con frecuencia se ven obstaculizados por los cambios moleculares que se producen entre la generación de los tumores y la metástasis a medida que avanza la enfermedad, fenómeno conocido como heterogeneidad tumoral intra-paciente, lo cual afecta las respuesta a las terapias, por ello, los investigadores analizaron la actividad de los genes de ratones con cáncer de mama y encontraron que en la metástasis se presenta una mayor actividad de compuestos llamados glucocorticoides, que contribuyen a la propagación del cáncer y que acortan la supervivencia de los ratones.

Para entender esta variación, los investigadores analizaron la información genética y molecular de los tumores y sus respuestas a los tratamientos, y observaron que las concentraciones de cortisol o corticosterona fueron más altas en ratones con metástasis que en aquellos sin metástasis, lo que demuestra que los niveles elevados de estas hormonas del estrés activan a los receptores de glucocorticoides y disparan el avance de la enfermedad.

Si estos hallazgos se pueden traducir a humanos, podría tener implicaciones importantes para elegir los mejores tratamientos terapéuticos contra el cáncer de mama.

Por otro lado, en un especial sobre cáncer infantil publicado en la revista Science se señala que los cánceres pediátricos son raros y afectan a casi uno de cada trescientos niños en el mundo.

Sin embargo, existe una enorme desigualdad en la respuesta contra esta enfermedad entre países ricos y pobres por ejemplo, en los primeros la tasa de supervivencia a cinco años para el cáncer pediátrico supera el 80%, mientras que en países de ingresos bajos y medianos la supervivencia de niños con cáncer, es menos del 30%.

Para los investigadores esta disparidad global en el tratamiento y diagnóstico del cáncer pediátrico afectará el objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de alcanzar un una supervivencia global del 60% de todos los niños con cáncer para el año 2030.

Piden expertos moratoria a la edición genética de embriones

Científicos y especialistas en ética de siete países pidieron una moratoria global y un marco de gobernanza internacional para todos los usos clínicos de la edición genética de células germinales humanas, es decir, aquellas orientadas a cambiar el ADN hereditario en esperma, óvulos o embriones, para producir niños modificados genéticamente.

En un artículo de opinión en la revista Nature de esta semana, aclaran que “por moratoria global no entendemos una prohibición permanente. Más bien, pedimos el establecimiento de un marco internacional en el que las naciones, conservando el derecho de tomar sus propias decisiones, se comprometan voluntariamente a no aprobar ningún uso de la edición genética de líneas germinales a menos que se cumplan ciertas condiciones”.

Entre los firmantes se encuentran Eric S. Lander, presidente y director del Instituto Broad del MIT; Françoise Baylis, de la Universidad Dalhousie; Emmanuelle Charpentier, del Instituto Max Planck; y Paul Berg, de la Universidad de Stanford, quienes argumentan que ante varios acontecimientos en los últimos años, incluido el supuesto caso del científico He Jiankui, quien en China utilizó la técnica de edición genética (CRISPR) en embriones humanos para producir dos bebés, se requiere una moratoria global, mientras se determina un marco de gobernanza internacional.

Los científicos enfatizan que esta moratoria permitiría continuar con los trabajos con fines de investigación o la edición de células adultas para el tratamiento de enfermedades. Después de un período inicial de duración fija de cinco años, tiempo en el cual no se permitiría ningún uso clínico de la edición genética de embriones, las naciones podrán elegir si permiten aplicaciones específicas.

La edición genética de la línea germinal aún no es suficientemente segura o efectiva para justificar cualquier uso en el campo de la salud y existe un amplio acuerdo entre la comunidad científica sobre el riego de obtener resultados no deseados o de introducir mutaciones involuntarias.

Entre las modificaciones genéticas se debe distinguir la “corrección genética” y “mejora genética”. La corrección es la edición de una mutación rara que tiene una alta probabilidad de causar, con un solo gen, una enfermedad grave. Con el objetivo de cambiar esa mutación del ADN, suponiendo que se pueda hacer sin errores o efectos secundarios, podría tener un efecto previsible y beneficioso.

La mejora genética, en cambio, abarca esfuerzos mucho más amplios para “mejorar” a individuos completos y a la especie. Existe un amplio rango de posibilidades al intentar modificar, por ejemplo, el riesgo de contraer una enfermedad común por el reemplazo genético con nuevas instrucciones en el genoma de una persona para mejorar su memoria o sus músculos, o incluso, para conferir funciones biológicas completamente nuevas, tales como la capacidad de ver la luz infrarroja o descomponer ciertas toxinas.

La mejora genética de cualquier tipo sería injustificable en este momento, dadas las incertidumbres y el desconocimiento de sus efectos, pero en la corrección genética es un asunto más complejo ya que se podrían obtener tratamientos para evitar enfermedades genéticas severas.

Los científicos se pronunciaron por un amplio consenso social sobre la conveniencia de alterar un aspecto fundamental de la humanidad para un propósito particular, así como la necesidad de observar el impacto social de estas investigaciones, pues se podrían generar individuos con diferencias genéticas o discapacidades que pueden ser víctimas de estigmatización y discriminación. “La mejora genética incluso podría dividir a los humanos en subespecies” y se podrían introducir modificaciones que podrían ser dañinas en el futuro.

Los científicos mencionaron la necesidad de que la humanidad discuta y analice abiertamente y con el debido respeto sobre este tema que afecta a la especie humana y para ello sugieren la creación de un panel internacional que analice y determine los procedimientos a seguir, tal y como ocurre con el Cambio Climático.

Comentarios y sugerencias:  @abanav y abanav@gmail.com