diciembre 06, 2021
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Dormido, pero alerta

De la tinta de Héctor Zagal.

Héctor Zagal
Dormido, pero alerta
El Amor Dormido, obra de Erasmus Quellinus / Foto: Ilustrativa

Los seres humanos necesitamos dormir, descansar y soñar. El descanso no es sólo un capricho. No dormir las horas recomendadas puede tener efectos devastadores en nuestra salud; la falta de sueño está relacionada con un sistema inmunológico débil, hipertensión, ataques cardíacos, accidentes cardiovasculares, depresión y ansiedad. De hecho, la privación del sueño ha sido utilizada como tortura. Dormir bien es tan importante como hacer ejercicio o tener una dieta balanceada.

Sin embargo, la vida tan acelerada que llevamos muchas veces hace del sueño un “tiempo perdido”. No es que en otros momentos no hubiera cuestiones urgentes que requirieran de nuestra atención. Trabajo y quehacer siempre ha habido. Pero la invención de la luz eléctrica revolucionó nuestros horarios. Podemos vivir de noche, de sol a sol, si es necesario. Si necesitamos trabajar hasta muy tarde, podemos hacerlo sin problema. Y como el ocio también nos ha acompañado siempre, podemos quedarnos hasta tarde viendo una serie, una película, leyendo, escuchando música, chateando o jugando un videojuego. Con tanto por hacer, ¿para qué dormir?

En el momento más cargado de entregas durante el semestre, algunos alumnos míos han llegado a fantasear con una existencia inmaterial. Ya saben, para que puedan estudiar y escribir sus ensayos sin las exigencias propias del cuerpo como estirarse de vez en cuando, descansar la vista, comer algo, dormir. Así como nos permite sentir todo tipo de placeres, el cuerpo puede ser origen de muchos dolores e incomodidades. Cuando las jornadas de trabajo son largas, el cansancio del cuerpo puede ser un inconveniente. ¿Les parece?

En Japón tienen una costumbre que me asombra: el inemuri. ¿Lo han escuchado? Es la práctica de quedarse dormido en el trabajo. Aunque no se trata de una siesta como tal, pues no se logra un sueño profundo. Se trata de dormitar, pero estar alerta por si alguien necesita algo. “Inemuri” significa estar presente mientras se duerme. No está bien visto que una persona deje su lugar de trabajo o su banca en la escuela para irse a dormir a un lugar más cómodo. No, el punto es que los otros noten que se está exhausto. ¿Por qué? Porque se ha trabajado y estudiado mucho. Quedarse dormido durante una conferencia demuestra compromiso con el trabajo. ¿Qué opinan?

Dicen que Thomas Edison (1847-1931) sólo dormía 4 horas diarias, pero no seguidas, sino que tomaba pequeñas siestas cada cierto tiempo. Yo pienso en René Descartes (1596-1650), filósofo francés considerado el padre de la modernidad. Descartes decía que en su juventud había tenido tres sueños que le permitieron formular los fundamentos de su filosofía.

Dormir o no dormir, he ahí el dilema.

Sapere aude! ¡Atrévete a saber!

@hzagal

(Héctor Zagal es conductor del programa “El Banquete del Dr. Zagal” y profesor de la Facultad de Filosofía de la Universidad Panamericana)
*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias