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De Republicano a Republicano

Mina Magallón Martes 25 De Mayo, 2021 · 06:00 am
De Republicano a Republicano
Jacob Anthony Angeli Chansley, conocido como el chamán QAnon / EFE

El miedo al comunismo, conocido como “red scare”, y la “lista negra de Hollywood” que se preparó a finales de la década de 1940 seguida de los años del “macartismo” representó un período sin precedentes de represión política y miedo como control político en los Estados Unidos.  Durante este período, cientos de estadounidenses fueron acusados de ser miembros del Partido Comunista o simpatizantes comunistas y fueron sometidos a intensas investigaciones por parte de organizaciones privadas encargadas de asegurar la lealtad de sospechosos, así como también existían cientos de investigaciones que se llevaban por el gobierno federal.  El eventual deterioro del “macartismo” ocurrió en 1954 cuando el Subcomité de Investigaciones del Senado de los Estados Unidos llevó a cabo tres meses de audiencias televisadas sobre las acusaciones del senador republicano Joseph McCarthy de que un enorme grupo de espías soviético se había infiltrado en el Ejército de los Estados Unidos, el “macartismo” rápidamente empezó a declinar.  Las audiencias mostraron que las afirmaciones del senador McCarthy eran infundadas, y las tácticas que usaba eran una cacería de brujas.  Después de las audiencias McCarthy fue censurado por el Senado y finalmente excluido del poder político.

Como resultado de la pérdida del apoyo al “macartismo”, a finales de 1958, un pequeño grupo de archi-conservadores empresarios republicanos formó una organización anticomunista, la Sociedad John Birch, llamada así por John Birch, un capitán del Ejército estadounidense asesinado por las fuerzas comunistas durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial mientras trabajaba para el OSS, el servicio de inteligencia estadounidense, en China.  El propósito que tenía esta Sociedad era apoyar las ideas ultraconservadoras que buscaban limitar la autoridad del gobierno y se oponían vehementemente al comunismo.  Uno de los fundadores y principales patrocinadores financieros de la Sociedad John Birch fue Fred Koch, el padre de David y Charles Koch, los hermanos multi-billonarios de Wichita, Kansas, patrocinadores de campañas políticas ultraconservadoras durante décadas.

En la década de 1960, la Sociedad John Birch era conocida como una organización política republicana de extrema derecha que defendía una ideología anticomunista, se oponía a que Estados Unidos fuera miembro de las Naciones Unidas, se oponía al movimiento que pedía otorgar derechos civiles a todos los ciudadanos sin importar su color.  Esta Sociedad argumentaba que dentro de los grupos que buscaban derechos civiles para todos se habían infiltrado los comunistas.  De la misma manera, esta Sociedad consideraba que el añadir fluoruro al agua potable era parte de un complot de control mental de los comunistas.  El Partido Demócrata consideró a los miembros de la Sociedad Bircher una amenaza para la democracia, mientras que los principales intelectuales republicanos argumentaron que los “birchers” tenían unas ideas tan extremas que representaban una amenaza para el Partido Republicano conservador y deberían ser expulsados.

El extremismo político actual dentro del Partido Republicano es un legado directo de la Sociedad John Birch. Durante su presidencia, Donald Trump promovió una agenda política de Primero América y un nihilismo alimentado por el odio extremo y visceral hacia el gobierno. Facultó a grupos extremistas como QAnon, cuyos miembros creen que existe una malévola red de líderes, multimillonarios y actores de Hollywood que se dedican a secuestrar niños para torturarlos, violarlos y beberse su sangre.  Adoran a Satanás y creen que sus miembros están protegidos por el gobierno y que sus lacayos que se encuentran defendiéndolos dentro de los medios de comunicación.  QAnon manifiesta que no es fácil evidenciar a esta secta y menos el arrestarlos por lo que ahora lo único que pueden hacer es revelar quienes son los miembros pederastas en los que nombran a Hillary Clinton, el Papa Francisco, Barack Obama, George Soros, Tom Hanks, Oprah Winfrey, Bill Gates quienes, según QAnon, son los que mueven los hilos de esta logia de traficantes de niños.  Pero dicen que gracias al coraje y valentía de Donald Trump y de “Q” su líder están luchando contra este grupo satánico en una batalla secreta para encerrarlos en la prisión de Guantánamo.

La falta del Partido Republicano de tener su propia agenda política y la dependencia de un electorado cada vez más reducido compuesto principalmente por votantes supremacistas blancos, y los miembros de QAnon quienes creen fielmente en sus teorías diabólicas no es un buen pronóstico para el futuro de los candidatos republicanos.  Los demócratas advierten que la tolerancia que existe por parte del Partido Republicano al extremismo le costará el voto de la gente que tiene la mínima educación y no cree como ciertas las teorías diabólicas de QAnon, lo que pudiera ser el principio del fin de su partido.

Mientras que algunos líderes republicanos consideran cómo responder al “cáncer” de la creciente influencia extremista en el partido, otros miembros del partido abrazan al extremismo y están presionando para rehacer el Partido Republicano en un partido todavía más autoritario, un partido que quiere debilitar las normas democráticas para mantenerse en el poder político, como lo estamos viendo hoy a través de las nuevas reglas que buscan la supresión del voto y la construcción de un solo partido, en el que gobierna un grupo minoritario.  Los líderes republicanos están normalizando el extremismo violento, encontrando aceptable usar retórica inflamatoria y alentar a la violencia para obtener sus fines políticos.  Muchos votantes republicanos parecen creer que su forma de vida está desapareciendo, y la única manera de preservarla es usar la fuerza para salvarla.  En el contexto de la derrota electoral de Trump, vemos la insurrección del 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos liderada por un grupo de extrema derecha y por los creyentes de QAnon, también vimos la expulsión de Liz Cheney de su papel de ser el número 3 en el liderazgo de los republicanos en la Cámara de Diputados, por negarse a apoyar la mentira de que las elecciones presidenciales de 2020 le fueron robadas a Trump, leemos claramente que muchos republicanos están totalmente desquiciados.  Más de 150 funcionarios republicanos han empezado una cruzada para retomar el control del Partido Republicano.  Su esfuerzo por “rededicar” el Partido Republicano a los ideales de cuando fueron fundados fue anunciado recientemente en una declaración titulada “Un llamado a la renovación estadounidense” y ha sido descrito por sus líderes como una “resistencia de lo racional contra los radicales”.

Pero todavía no está claro si el grupo anti-Trump del Partido Republicano será capaz de unir y permanecer dentro del partido sin que éste se desintegre.  La única otra alternativa disponible para los republicanos anti-Trumpistas que no creen en la teoría diabólica de QAnon es postularse como candidatos independientes, pero dependerá de su capacidad para recaudar los miles y miles de dólares necesarios para competir en las elecciones federales intermedias en el Congreso del 2022 contra una lista de candidatos republicanos que abrazan plenamente las teorías diabólicas de QAnon y son apoyados por el republicano Donald Trump.

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Twitter: @MinaMagallon

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias