¿Deseas recibir notificaciones?
Radio
Webcam
Buscar
Obscuro
Lo más buscado:
Link Copiado
A A

Cumple 150 años la revista científica más importante del mundo

De la tinta de Arturo Barba.

Arturo Barba Viernes 8 De Noviembre, 2019 · 07:30 am
Cumple 150 años la revista científica más importante del mundo
En la revista Nature se han publicado las contribuciones de investigadores en todas las disciplinas académicas / Foto: especial

Este mes la revista científica más importante del mundo, Nature, cumple siglo y medio de vida. Desde 1869, se han publicado más de 407 mil artículos. Mientras en México, Benito Juárez restablecía la República, Nature empezaría su larga travesía que ha plasmado en sus páginas algunas de las transformaciones científicas más fascinantes de la historia.

A lo largo de este tiempo ha evolucionado considerablemente desde su primer número, pero desde su inicio se han publicado las contribuciones de investigadores en todas las disciplinas académicas, aunque las ciencias biomédicas predominaron durante el siglo pasado.

Otros rasgos de la evolución del trabajo científico reflejado en sus páginas es que el número de los autores de cada artículo ha cambiado, ahora hay cada vez más autores. Asimismo, el número de investigadoras también ha crecido y la cantidad de países de los que son originarios ha crecido notablemente. El primer siglo de la revista fue dominada por científicos del Reino Unido, y desde hace cincuenta años el predominio es de estadounidenses.

El objetivo del primer número de Nature fue brindar noticias de los últimos descubrimientos e inventos. Estaba dirigido tanto a científicos como a público general. Sin embrago, aunque estaba enfocada a un amplio sector, a los científicos les gustaba especialmente porque les permitía comunicar sus hallazgos rápidamente semana a semana. La revista se convirtió en el lugar ideal para publicar descubrimientos porque sus escritores también se convirtieron en sus lectores.

En un número especial de aniversario, esta semana la revista hace una revisión llevada a cabo por un equipo de investigadores encabezados por Albert-László Barabási, de la Universidad de Noroeste de Boston, EE. UU., que analizó más de 88 mil artículos publicados por Nature desde 1900 y midió su impacto en otras publicaciones científicas. Los investigadores encontraron que en la actualidad los artículos científicos influyen en más disciplinas del conocimiento como nunca antes; destaca un incremento notable del pensamiento inter y transdisciplinario.

También destacan que la literatura científica y el conocimiento se encuentran en constante crecimiento, y que los esfuerzos científicos de diversas naciones se integran cada vez más a través de las fronteras.

Las cinco palabras científicas más frecuentes en títulos y resúmenes de los trabajos científicos arroja cambios interesantes a lo largo del tiempo: En la década de 1870, las palabras ‘aurora’, ‘sol’, ‘meteorito’, ‘agua’ y ‘Tierra’ se ubicaron en la cima, mientras que en la década de 2010, las palabras “célula”, “cuántico”, “ADN”, “proteína” y “receptor” fueron las más frecuentes.

 

En su editorial de aniversario, la revista reafirma su compromiso con su misión de defender la investigación, servir a la comunidad científica global y comunicar los resultados de la ciencia a todo el mundo. La investigación, la ciencia, el conocimiento, la erudición, son algunas de las principales características de sus contenidos, pero es “la búsqueda de la verdad” su más importante valor.

En sus páginas han sido plasmados algunos de los logros científicos más influyentes e impactantes de la historia reciente, entre ellos destacan el publicado en febrero de 1925, que reportó el descubrimiento del fósil del Australopithecus africanus en Sudáfrica; era el primer eslabón evolutivo entre humanos y simios. Su trascendencia mundial evidenció que los humanos evolucionaron de un antepasado común en África, como lo propuso Charles Darwin.

Ha publicado artículos sobre la prehistoria humana a través del análisis de la genómica ancestral, que reveló que los humanos coexistían con otros homínidos como los neandertales y denisovanos hace 30 mil a 60 mil años y que tuvieron descendencia común.

Nature también ha informado los notables desarrollos que tuvieron lugar en la física en la primera parte del siglo XX, como el hallazgo de la existencia del neutrón. Desde entonces, ha reportado los descubrimientos de muchas partículas fundamentales como se predijo en el modelo estándar de física de partículas.

El descubrimiento del primer exoplaneta orbitando alrededor de una estrella similar al Sol, en 1995, también se informó en sus páginas, contribución con la que Michel Mayor y Didier Queloz obtuvieron el Premio Nobel de Física este año.

Otra de las publicaciones destacadas es el descubrimiento de la estructura del ADN, en 1953, por Francis Crick y James Watson junto con la imagen y los estudios de Rosalind Franklin. Esta contribución cambiaría los conocimientos sobre la biología. Cuarenta años después, daría a conocer el primer borrador de la secuencia del genoma humano.

Los cientos de miles de artículos publicados en sus páginas, a siglo y medio de distancia, reflejan los cambios en los marcos conceptuales, ideas y técnicas que han trasformado no solo el conocimiento sino su generación y aplicación. Asimismo, en sus contenidos se encuentran estudios y diagnósticos sobre el impacto que han tenido los diversos campos y disciplinas científicas en la solución de los problemas más importantes que enfrenta la humanidad, información que puede ser adquirida por los políticos para impulsar el desarrollo de los sistemas científicos en todas las naciones del planeta. De ahí que cada vez sea más amplio el espacio de la revista dedicado a estudios, noticias y reportajes dirigidos a público no especializado.

Sin lugar a dudas, Nature es una lectura que permite comprender el mundo y el universo del que formamos parte y que cambia constantemente.

Aumenta diversidad de género en ingenierías y ciencias

Si bien las barreras sistemáticas de género y el acoso que enfrentan las mujeres en las carreras científicas están documentadas y son ampliamente reconocidas, se sabe poco acerca de cómo las instituciones de investigación y de impulso científico pueden abordar este problemas.

En un artículo sobre políticas científicas publicado en la revista Science, Carol Greider, de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, y sus colegas sugieren medidas que podrían contrarrestar estas barreras y fomentar una mayor diversidad de género en la fuerza laboral en los campos de la ciencias, tecnología, ingenierías y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).

Entre los principales desafíos se encuentran los prejuicios que socavan la percepción de las habilidades o capacidades de las mujeres, factores sociales y culturales que conducen a una distribución desigual del trabajo doméstico y el acoso sexual generalizado.

De acuerdo con los especialistas, el acoso sexual es generalizado en la academia, ya que hasta el 58% de ellas experimentan acoso sexual en algún momento de sus carreras. Este acoso, con demasiada frecuencia, se oculta, ignora o se justifica, por lo que queda impune.

Greider señala que las instituciones científicas tienen la obligación de abordar el acoso sexual y luchar por desmantelar los prejuicios inconscientes basados en el género a través de cambios en las políticas científicas. Por ejemplo, para garantizar que las investigaciones sobre los casos de acoso sean justas y que las víctimas estén protegidas, la investigadora sugiere abordar con el mismo rigor la mala conducta sexual al igual que la mala conducta científica, que se trate con los mismos protocolos y con las mismas graves consecuencias. Para ello, se debe garantizar que las instituciones beneficiarias de presupuestos científicos cuenten con las medidas que permitan informar, investigar y sancionar la conducta sexual inapropiada.

El acoso tiene un alto costo. Las mujeres que lo han sufrido tienen más probabilidades de abandonar la academia, lo que resulta en una pérdida de productividad y talento de la fuerza laboral científica. En especial las mujeres no blancas están sujetas a niveles altos de acoso sexual y la aceptación implícita de los comportamientos de acoso, lo cual puede contribuir aún más a la subrepresentación de las minorías étnicas en las carreras científicas.

Finalmente, el equipo de científicos propone la adopción de políticas que estimulen la participación de la mujer en estos campos y crear un sistema académico equitativo y justo.

Comentarios y sugerencias: @abanav y abanav@gmail.com