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Casi 60 mil fallecimientos después, la SSa recomienda usar cubrebocas

De la tinta de Arturo Barba.

Arturo Barba Viernes 21 De Agosto, 2020 · 07:07 am
Casi 60 mil fallecimientos después, la SSa recomienda usar cubrebocas
Evidencia científica sostiene que el uso de cubrebocas y mascarillas es una de las medidas más efectivas para prevenir la infección por el coronavirus / Freepik 

Por primera vez, 142 días después de que el Consejo de Salubridad General declarara la emergencia sanitaria nacional el 31 de marzo, en su Informe técnico diario del 20 de agosto, la Secretaría de Salud recomendó el “uso de cubrebocas” como una medida de higiene básica.

La irresponsabilidad del gobierno federal dejó pasar casi cinco meses, más de medio millón de personas infectadas y casi 60 mil fallecimientos para, por fin, “aceptar” la evidencia científica que sostiene que el uso de cubrebocas y mascarillas como una de las medidas más efectivas para prevenir la infección por el coronavirus SARS-CoV-2.

Es imposible saber cuántas personas pudieron haber salvado la vida si desde un inicio se hubiera recomendado su uso. Las decisiones que toma Hugo López-Gatell, el encargado de combatir la pandemia en México, salvan vidas o las condena. Pero, embelesado por su propia imagen mediática, pareciera que no es consciente de ello.

Conferencia tras conferencia a lo largo de meses, negó las evidencias científicas y sostuvo que “no existían bases científicas” sobre la eficiencia y eficacia del cubrebocas contra la COVID-19. Mintió, volvió a mentir y miles de personas han muerto.

Aún hoy no se ha implementado la obligatoriedad de su uso como política de prevención de salud pública, a pesar de que esa ha sido la recomendación de la comunidad científica internacional y de la Organización Mundial de la Salud. Quien diga lo contrario, simplemente engaña.

Sin duda, esta decisión puede ser motivo suficiente para un juicio político y hasta penal. De acuerdo con la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, en el Artículo 8 fracción primera, se establece que todo servidor público tiene la obligación de “cumplir el servicio que le sea encomendado y abstenerse de cualquier acto u omisión que cause la suspensión o deficiencia de dicho servicio o implique abuso o ejercicio indebido de un empleo, cargo o comisión.”

El “no aceptar” las evidencias científicas sobre el uso de cubrebocas y no implementar las medidas para implantar su uso entre la población ha sido un acto de omisión de López-Gatell que ha hecho extremadamente deficiente el servicio que debe brindar a los mexicanos al ostentar el cargo como Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud y también como responsable de la respuesta del país ante la pandemia causada por el coronavirus.

Debido a que aún no existen vacunas ni medicamentos para combatir la COVID-19 las medidas de prevención para mitigar la transmisión del coronavirus son necesarias y urgentes. Las tres mejores estrategias para prevenir son el distanciamiento social, la limitación de los viajes de personas y el uso generalizado de cubrebocas.

Desde que inició la pandemia, se han publicado decenas de trabajos científicos que demuestran la eficacia del uso de cubrebocas, por ejemplo, el publicado en la revista Nature Communications el pasado 13 de agosto, realizado por Colin J. Worby, del Instituto Broad del MIT y Harvard, EE. UU., titulado “Uso de mascarillas faciales en la población general y óptima asignación de recursos durante la pandemia de COVID-19”.

En esta investigación, mediante modelos matemáticos para examinar el impacto epidemiológico de las mascarillas, considerando limitaciones de recursos y una variedad de dinámicas de oferta y demanda, incluso con un limitado efecto protector, se demostró que pueden reducirse las infecciones y muertes totales, y retrasar el pico de la epidemia.

Con una intervención eficaz, si se generaliza su uso se puede obtener una mayor mitigación en una variedad de escenarios, especialmente para disminuir la propagación del patógeno desde personas asintomáticas hacia grupos de riesgo como ancianos y personas con comorbilidades.

Los Centros para el Control de Enfermedades de los EE. UU. recomiendan que el público en general debe usar mascarillas faciales para ayudar a disminuir las posibilidades de contagio de COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud en su informe “Asesoramiento sobre el uso de mascarillas en el contexto de COVID-19”, del 5 de junio, recomendó el uso generalizado “en situaciones y entornos específicos como parte de un enfoque integral para suprimir la transmisión de SARS-CoV-2”.

Asimismo, en un análisis de 172 investigaciones llevadas a cabo en 16 países en 6 continentes, se midió el impacto del distanciamiento físico, el uso de mascarillas y la protección ocular para prevenir la transmisión del SARS-CoV-2 de persona a persona.

La investigación publicada en la revista The Lancet, el pasado 1 de junio, por un equipo internacional de científicos dirigido por Holger Schunemann, de la Universidad McMaster, Canadá, encontró que “el uso de mascarillas N95 podría resultar en una gran reducción en el riesgo de infección de hasta el 95% y brindan una certeza 3% mayor que las mascarillas o cubrebocas quirúrgicas desechables o los cubrebocas reutilizables de algodón de más de 3 capas”.

Estas mascarillas pueden impedir el paso de casi todas las micropartículas de aerosoles que miden entre 2.5 a 5 micras (una micra mide una milésima de milímetro).

Los científicos han demostrado que el uso de mascarillas, protectores para ojos y el distanciamiento físico de cuando menos 2 metros, conforman las mejores estrategias de protección personal.

Sin embargo, en México apenas ayer, 20 de agosto, la Secretaría de Salud recomendó a la sociedad mexicana el uso de cubrebocas. ¿Será que a partir de hoy el Presidente de México usará cubrebocas?

 

El futuro de la alimentación mundial está en el mar

Ante la creciente demanda de alimentos en todo el planeta, los del mar, producidos a partir de la pesca silvestre y la acuicultura, podrían tener un papel importante en la seguridad alimentaria y nutricional mundial para los próximos 30 años.

Si se explotan de manera sostenible, su producción mundial anual, en especial la maricultura, podría aumentar de 21 millones a 44 millones de toneladas consumibles para el año 2050, es decir, podría incrementar entre el 12% y el 25% de la carne necesaria para 9 mil 800 millones de personas que habrá en el planeta en el 2050.

De acuerdo con una investigación publicada en la revista Nature de esta semana, para que este incremento ocurra se requieren varios factores, entre ellos, reformas políticas y leyes que impulsen la pesca y la acuicultura de manera sostenible.

También se necesitan innovaciones tecnológicas que posibiliten una producción ecológica de alimentos para los animales marinos y desarrollos tecnológicos que permitan disminuir la pesca incidental; asimismo, se debe impulsar el crecimiento de la demanda y el consumo de alimentos marinos entre la población, lo cual, además, ayudará a mejorar los niveles nutrimentales de los ciudadanos.

En la investigación titulada El futuro de la comida del mar, encabezado por Christopher Costello, de la Universidad de California, participa un equipo transdisciplinario y multinacional de científicos de Argentina, China, Chile, España, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Noruega y Sudáfrica, entre ellos el científico mexicano Miguel Ángel Cisneros Mata, investigador del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura y uno de los más connotados en este campo a nivel internacional.

“El crecimiento de la población mundial aumentará considerablemente la demanda de alimentos nutritivos en los próximas décadas”, señala la investigación. “La desnutrición y el hambre todavía afectan a muchos países y las proyecciones de población e ingresos para 2050 sugieren una necesidad futura por más de 500 megatoneladas (Mt) de carne por año para consumo humano”.

“Hay un enorme potencial para la producción de alimento marino porque es nutricionalmente diverso y evita o disminuye muchos de los efectos ambientales en la producción de alimentos terrestres”, indica Miguel A. Cisneros Mata.

El investigador mexicano señaló que en México se debe impulsar el consumo de los alimentos del mar ya que tenemos un consumo per cápita de 13 kilos anuales, muy por debajo del promedio mundial, que es de 20 kilos.

En 2007 en el país se aprobó la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentable, sin embargo, han pasado 13 años y no se ha publicado su Reglamento por motivos políticos, por lo que nuestro país no cuenta con las políticas apropiadas que impulsen una mayor producción de alimentos del mar, sobre todo en la llamada maricultura.

“Este cultivo se basa en granjas con jaulas marinas que contienen distintas especies de peces o mariscos en las costas, donde también se requieren laboratorios para preparar los alimentos”, explica Cisneros Mata. “Eso está avanzando muy lentamente en el mundo y en nuestro país, aunque hay un enorme potencial de producción de alimento”.

Por un lado, la pesca silvestre depende de mantener una gestión eficaz de prácticas sostenibles en las pesquerías lo que implica, por ejemplo, establecer y hacer cumplir límites de captura basados en la ciencia con intervenciones apropiadas que dependerán de los contextos biológicos, socioeconómicos, culturales y de gobernanza de cada pesquería.

Por otro lado, en el caso de las existencias infrautilizadas, se tendrán que expandir los mercados existentes. “Para las poblaciones sobreexplotadas, requerirá adoptar o mejorar las prácticas de manejo que eviten la sobrepesca y permitir que las poblaciones agotadas se recuperen”, indica el estudio.

El equipo de científicos espera que en las próximas reuniones de la FAO y del Panel de Alto Nivel, pospuestas a causa de la pandemia, se aborden las recomendaciones obtenidas en el artículo publicado en Nature, para posteriormente empezar su discusión e implementación en las regiones como América Central o Sudamérica y también a nivel nacional.

Consideran que el planeta se encuentra en un momento crucial en el que es posible enfrentar hoy el futuro de la alimentación global desde los océanos.

 

Comentarios y sugerencias: @abanav y abanav@gmail.com

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias