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Asedio al INE

Arturo Espinosa Silis Miércoles 1 De Julio, 2020 · 10:56 am
Asedio al INE
Instituto Nacional Electoral (INE) / Facebook

En las últimas semanas, la autoridad electoral administrativa ha estado bajo un constante asedio, recibiendo ataques de sus habituales detractores, pero también lidiando con el «fuego amigo». Desde antes de la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia del país y hasta la fecha, con frecuencia se lanzan amenazas sobre la desaparición del INE y la reducción dramática de su presupuesto operativo. Los ataques y descalificaciones vienen de diferentes lados: desde el gobierno federal, un sector de la clase política, un sector de la opinión pública e incluso de algunos sectores de la academia.

De cara al inicio del proceso electoral 2021 deben preocuparnos aún sobre todo los múltiples intentos de descalificar y desprestigiar tanto al INE como a las autoridades electorales locales, los OPLE.

Para poder entender la amenaza frente a la que estamos es importante entender de dónde venimos. El camino que ha seguido México para buscar la consolidación como un Estado democrático ha sido a través de diferentes reformas constitucionales y legales con las que se ha buscado construir un sistema electoral basado en elecciones libres, auténticas y periódicas en las que se respete el voto universal, libre y secreto de la ciudadanía.

Uno de los pilares fundamentales ha sido la construcción de instituciones electorales con autonomía técnica, de gestión y presupuestaria, así como independientes respecto de sus integrantes. Ésta fue una de las mayores exigencias que se hicieron tras las polémicas elecciones de 1988, que la organización de las elecciones dejara de ser una facultad del gobierno federal –concretamente de la Secretaría de Gobernación– y que pasara a estar en manos de un órgano autónomo e independiente. Fue entonces que en 1990 se creó el Instituto Federal Electoral, el cual logró una total autonomía respecto del gobierno federal hasta 1996. Un camino semejante se siguió en la creación de la autoridad electoral jurisdiccional, hoy Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

El diseño electoral mexicano buscó que por cada cargo que se eligiera hubiera una autoridad electoral que se encargara de garantizar el cumplimiento de los principios rectores de la función electoral, por ello en esta materia contamos con autoridades nacionales que tienen estructura centralizada y desconcentrada, y autoridades locales que a su vez también tienen estructura desconcentrada.

Esta construcción institucional ha permitido que cada día los procesos electorales sean más confiables, que exista alternancia en el país, que a pesar de que la clase política busque ganar elecciones a cualquier costo y a través de diferentes malas prácticas, pues es innegable que varias de ellas aún persisten, cada vez es más dificil que trasciendan a la elección, pues existe todo un aparato institucional que trabaja para detenerlo e impedirlo.

Es por eso que ahora el discurso ha cambiado. Si antes se atacaba al gobierno que era quien organizaba las elecciones y fungía como juez y parte, ahora el discurso político se centra en descalificar a la autoridad electoral y en señalarla como culpable de los resultados electorales adversos.

Aunque el marco jurídico ha permitido fortalecer la democracia mexicana y construir un sistema electoral sólido, hoy en día los embates y ataques de los que son objetos las autoridades electorales son constantes y permanentes. En todo esto, se perciben tres peligros que constituyen un acecho importante: (i) la insuficiencia presupuestal; (ii) la cooptación de las autoridades desde los procesos de designación; y (iii) la permanente amenaza de su desaparición o la destitución de sus integrantes.

En las próximas semanas y previo al inicio del proceso electoral, veremos qué tan reales son estas amenazas –que prácticamente ya son permanentes–, pues en la Cámara de Diputados se realizará la designación de cuatro consejeros o consejeras electorales del INE, y además se discutirá el presupuesto de la institución de cara a la elección de 2021. Paralelamente, en los congresos locales, se discutirán los presupuestos de las autoridades electorales locales, mientras que en el INE se llevarán a cabo procesos de selección de consejeros y consejeras electorales locales.

Es momento de ver cuántos demócratas se han forjado en los años que hemos caminado hacia la consolidación democrática de nuestro país, y hasta dónde permitimos que estos potenciales peligros se vuelvan realidad o se queden, como casi siempre, en simples amenazas.

 

@EspinosaSilis

*Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de MVS Noticias