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AMLO invita a luchar contra la cultura del secreto

Mina Magallón Hace 1 mes
AMLO invita a luchar contra la cultura del secreto
Ayudemos a Andrés Manuel López Obrador para combatir la corrupción / Foto: Reuters

De la tinta de Mina Magallón

En su discurso durante la toma de posesión AMLO mencionó diecinueve (19) veces que durante su mandato luchará contra la “inmunda corrupción” y que “se acabará con la corrupción y la impunidad que impiden el renacimiento de México“.

En esta nota reitero que fácilmente se puede dar el primer paso para terminar con la corrupción.

Abriendo los expedientes judiciales al sol, es el mejor desinfectante, que es la mejor manera de combatir la impunidad y la corrupción y que lo mejor de todo es que la luz del sol es gratuita.

Hasta ahora el público no sabe qué evidencias, qué alegatos, o qué pruebas tuvo el juez cuando dictó sentencia.

Es un asalto frontal a la democracia, una total indefensión contra la mafia del poder el que los juzgados en México no estén abiertos y que todo el público aún no pueda leer el expediente de principio a fin y enterarse de todo lo que está pasando en un juicio. El argumento de proteger datos personales ya quedó atrás.

Por lo que respecta a la información procesal, el criterio arcaico generalizado de considerarla reservada mientras los juicios no hayan concluido nos deja en manos de la mafia.

Respecto a la publicación de sentencias, queda en manos de los poderes judiciales o a solicitud de parte, pero se eliminan todos los datos personales de las partes involucradas en los procesos, lo que hace irrelevante su publicación, ya que a nadie le interesa saber qué orden dictó un juez, o qué resolvió el tribunal si no se saben los nombres de las partes que estaban involucradas en el juicio.

La mayor parte de la legislación existente en las entidades federativas rige el acceso a la información judicial, pero suelen ser mucho muy restringidas. Solo nos dicen que existen, que las reglas están, pero cuando se trata de obtener información es verdaderamente imposible revisar expedientes.

Es muy preocupante que los reglamentos para obtener información establezcan que solo se podrá ver el expediente una vez se haya terminado y dictado la sentencia.

Me pregunto aquí ¿por qué?  Una vez existe la sentencia ¿qué remedio le queda al público?  ¿Por qué es que desde un principio el público no puede ver, leer, estudiar todos los argumentos, y ver, leer, estudiar todas las evidencias de ambas partes?.

El que los procedimientos judiciales sean llevados en la obscuridad y mientras no entren los rayos del sol para abrir el camino hacia combatir la corrupción dentro de los juzgados, México seguirá sufriendo la impunidad, la corrupción y el arbitrio de la autoridad ya que no existe ningún contrapeso y por ende no hay manera de combatir la impunidad dejándonos al igual que en la Santa Inquisición. Se decía ser muy santa, pero sus procesos eran diabólicos.

Procesos judiciales

El principio de publicidad de los procesos judiciales está siendo totalmente frenado por tantas normas restrictivas.

A pesar de que se dice que hubo un reciente giro dado por la regulación del Poder Judicial Federal, la mayor parte de los poderes judiciales del país, en términos generales, permanecen cerrados al no hacer públicos sus expedientes. Repito, todo se lleva en secreto y solo el juez sabe en qué se basó para resolver el asunto.

La cultura del secreto sigue siendo parte de la vida de los juzgados mexicanos. Al fin y al cabo, los juzgados pueden hacer y deshacer a su antojo.

El legislador debe de dejar de dar excusas y aplicar la Constitución para abrir al público todos los expedientes del poder judicial, sea este federal, estatal o municipal, para que exista, con la opinión pública, un freno a la corrupción, a la impunidad y al abuso de la autoridad.

El legislador debe de dejar las excusas, como si viviéramos todavía en el pasado, y actualizarse a vivir en el presente, en donde las redes sociales hacen hoy que todo sea público, donde existen cámaras de seguridad en cada calle, en cada esquina, en los supermercados, cines, bancos, tiendas de abarrotes, en todos los edificios, sean públicos o privados, donde el público se encuentra bajo miles de cámaras grabando nuestra imagen y siguiendo muy de cerca todos nuestros pasos.

Cada vez que usamos el teléfono celular se sabe exactamente dónde estamos y los archivos de cada llamada quedan grabadas al infinito en “la nube” para que nunca desaparezca el registro de cada llamada.

Esto es especialmente cierto cuando entramos al internet, todo nuestro historial queda permanentemente grabado.  Ya no hay excusa para no abrir los expedientes judiciales a la luz del sol.  Ayudemos a AMLO para combatir la corrupción y exijamos de nuestros legisladores que apoyen a AMLO en su lucha para acabar con la cultura del secreto.

Correo:  mgmagallon@aol.com

Twitter: @MinaMagallon

Facebook: Mina Magallon