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Aguas sagradas, aguas contaminadas

Héctor Zagal Domingo 3 De Febrero, 2019 · 10:15 am
Aguas sagradas, aguas contaminadas
El Río Ganges en la India, de los más contaminados en el mundo - Archivo

El río Ganges, en la India, está entre los ríos más contaminados del mundo, honor que también se disputan algunos ríos mexicanos, como el Lerma y el Pánuco.  No siempre fue así. Según el hinduísmo, el Garges era un río que corría por el cielo mientras que la tierra era estéril. El divino Brahmá creó el Ganges celeste del sudor de Visnú. Ganga Devi es la personificación del río que nace en el Himalaya y que, tras recorrer 2,500 kilómetros, se une al río Brahmaputra. Ambos forman el delta más grande del mundo en el golfo de Bengala.

¿Y cómo llegó el Ganges a la tierra desértica? Pues resulta que el rey Bhaguiratha, viendo a los campesinos morir de hambre, imploró ayuda al cielo. Los dioses se apiadaron pero, digamos que su fuerte no era la ingeniería hidráulica. A las divinidades se les ocurrió desaguar el río directamente sobre la tierra. ¡Agua va! El desastre fue mayúsculo. Shiva viendo que las cascadas amenazaban con arrasarlo todo, se puso debajo del chorro para que el agua, cayendo sobre sus cabellos, se deslizara suavemente sobre la tierra y formara un cauce manso. Nació el Ganges terrenal. Por eso muchos hindués se bañan en sus aguas sagradas para limpiar sus pecados. También es costumbre cremar los cadáveres y esparcir las cenizas en sus aguas; se rompe con ello el ciclo de las reencarnaciones. Así de sagrado es el Ganges.

El problema es que para cremar un cuerpo se necesita mucho combustible, algo impagable por los muchos pobres. Hasta hace poco, no era raro toparse en el río con huesos a medio quemar. Además, no lo olvidemos, los ríos, por muy sagrados que sean, siempre han servido de caño a las ciudades. Incluso ríos tan civilizados como el Támesis y el Sena dejan mucho que desear tras su paso por Londres y París, por no hablar del río de la Piedad, que corre entubado debajo del infinito asfalto de la Ciudad de México.

Celeste o no, el Ganges es sagrado para mí, porque sus aguas turbias recibieron las cenizas de un hombrecillo sonriente, escuálido y pacífico: Mahatma Gandhi. El padre de la independencia india enfrentó al Imperio Inglés con ayunos y sin armas. Pero al final, la violencia tuvo la última palabra. Gandhi fue asesinado por un compatriota que pensaba el pacifismo del Mahatma hundirían a la India. Gandhi dijo en alguna ocasión, “Ojo por ojo… y la humanidad terminará ciega”. Tristemente, el tiempo ha demostrado la verdad de su dicho.

Sapere aude! ¡Atrévete a saber!

@hzagal